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Fotografiando festivales con Huawei P10

Jul 13, 2017

 

Como dije en el anterior texto la fotografía de festivales es siempre un reto.

Además, nunca había hecho un festival con tantísima gente, y tampoco conocía el recinto.

La llegada fue intensa, parecía el diluvio universal y todos corríamos para no mojarnos. Ahí fue el primer momento en el que me alegré de no llevar más que el móvil para trabajar, porque que quieras que no, siempre es más fácil mantener seco algo que tienes en el bolsillo.

Una vez entrado al recinto, el primer bolo al que fui fue al de Nora Norman, era un buen momento para poner a prueba el autofoco del terminal al tener un fondo texturizado tan intenso y al ser buen amigo de la artista, no habría problema por molestar.

De aquí salí a uno de los conciertos del exterior, no recuerdo el nombre del artista.

El escenario estaba a 2 metros de altura, y menos mal que tenía que hacer fotos con el móvil, porque me imagino levantar la cámara a esa altura durante tres días y sería horrible. Seguía lloviendo, y yo podía estar tranquilo sabiendo que el móvil no se iba a mojar más de la cuenta, porque al final siempre podía guardarlo. Mis compañeros, con las cámaras “normales” estaban más preocupados, y con razón. Una gota en el sensor jubila a cualquier cámara.

Al cabo de una hora salió el sol y la gente empezó a animarse y poco a poco entendí que lo más interesante de hacerse un festival con Huawei P10 no es tanto cuantas fotos puedas hacer en el foso, porque estás muy limitado al tener un 27mm fijo. Lo interesante es poder tener la cámara siempre encima y encontrar esos momentos que no te pillan con la cámara fuera, porque llueva o porque necesitas guardarla estrictamente fuera del foso.

Empecé a buscar esos momentos, paseando entre concierto y concierto, buscando a gente pasándolo bien, divirtiéndose. En los fosos era muy gracioso: estaban todos mis compañeros disparando lógicamente al escenario, y me imagino quien me viera enfocando al público durante dos canciones para buscar una foto espontánea de gente gozando. De hecho, en el concierto de Foo Fighters, estaba tan poco pendiente del escenario y tanto de la gente que me acabaron echando. Intentar explicarle a un jefe de seguridad que estás trabajando con el móvil era muy complicado. Se cuela demasiada gente en los fosos para que se fien de uno.

Es curioso, pero tres de las fotos que he hecho con el terminal están entre las 10 mejores fotos de ambiente que recuerdo haber hecho.

Digamos que al estar con el smartphone, puedes estar ente ellos, ellos al final están haciendo lo mismo que tu, grabar a sus colegas y hacer fotos. No estás con una cámara como “y este para que quiere sacarme una foto?” Si no que piensan, mira, otro que hace fotos con el móvil.

La foto está en la cabeza. Por supuesto hay un punto técnico que es importante, pero hay unos mínimos que Huawei P10 cumple con creces que permite hacer fotos “de verdad”. Un Huawei P10 bien usado, como creo que ha sido el caso, permite hacer unas fotos más que correctas en entornos complicados y exigentes.

¿Lo del zoom? A mi me compensa trabajar con una distancia focal fija y trabajar en raw que tener un zoom digital que al final lo puedes hacer igual en el ordenador. En los talleres que he hecho con Magnum Photos, lo primero que te dicen es que elijas una distancia focal para trabajar durante toda la semana. Aquí fue algo parecido. Te obliga a mirar de otra manera. Buscar otras fotos.

Yo no voy a sacar una foto de Dave Grohl mejor que un compañero con 10.000 euros de equipo, pero quizás si que saque una mejor de ambiente, porque el ni puede llevar la cámara fuera y nadie me va a decir nada. Te da una libertad que compensa todo lo demás.

El flujo de trabajo es tan simple como borrar todas las fotos cada día y dejarlas sincronizando por la noche. Si necesitas una foto en concreto, puedes mandártela por mail directamente o incluso por whatsapp, es muy cómodo.

Era divertido pensar que todos los fotógrafos estaban haciendo “las mismas fotos” y que yo estaba en mi película, haciendo fotos para mostrar mi visión del festival, sin olvidar a los artistas, pero buscando algo diferente, la visión que nos gustaría a tener a todos los que vamos. Risas, gente divertida, ocio, y por supuesto música. La interacción entre el público y el artista, que cuando trabajas como fotógrafo dejas muchas veces de lado porque al final lo que necesitas es una buena foto del artista.

Ha sido una experiencia no sólo enriquecedora si no que divertida, y muy interesante como profesional. Estoy realmente contento con el resultado del teléfono y con las fotos que me ha llevado a hacer. Es, como digo muchas veces, otra forma de mirar. Si intentas hacer con un teléfono las fotos que haces siempre con una cámara, puede ser frustrante. Lo que tienes que hacer, es pensar en todas las que puedes hacer y que no puedes hacer con la grande. Por discreción, por pereza, o por no tenerla encima.

Mil gracias a Huawei por darme esta oportunidad.

 

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